ADVERTENCIA. La práctica del narcotráfico, crimen organizado, secuestros y extorciones, están plagadas de ocultismo y la cultura de la muerte, las cuales reducen la vida terrenal y amplían la sobrenatural con penas eternas. 

Plazas públicas, escuelas, carreteras, circuitos, avenidas, centros de rehabilitación, mandos (militares y policiacos), funcionarios públicos e Iglesias son lugares en que la actividad del crimen organizado a penetrado dañando y corrompido desde la cúpula hasta los rangos inferiores. ¿Queda algún lugar público y privado que no esté influenciado por la delincuencia organizada? La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos señala que la delincuencia organizada se entiende “una organización de hecho de tres o más personas, para cometer delitos en forma permanente o reiterada, en los términos de la ley de la materia”. 

Las notas periodísticas muestran que a la fecha no existe fuerza de seguridad nacional e internacional que haya logrado desmantelar totalmente alguna organización o cártel del crimen organizado de amplio poderío económico, militar y político. Antes del sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, estos antipatriotas (narcos) empleaban una espectacular fuerza económica y armamentista pero con un método silencioso en las calles para amedrentar, abusar, corromper y extorsionar a empresarios, partidos e instituciones públicas. A la fecha, su método mejoró -en detrimento del desarrollo sociopolítico, económico y cultural- en la imagen y opinión pública (para quienes desean ingresar a sus filas), emplean estrategias de comunicación nunca antes pensadas. Algunos medios de información se han convertido en difusores gratuitos de los crímenes cometidos a cargo de estos sicarios faltos de sentimientos de compasión, hombres sin Dios. Así la guerra sicológica que han deseado difundir y transmitir a la sociedad como a sus rivales, lleva un único mensaje, no les importa cómo, pero ellos eliminarán a quien se atraviese en su camino. 

El imperio económico, político y militar que han estructurado estas mafias, está encaminado a destruir al contrario, sin mirar el perjuicio hacia la célula familiar. Han emprendido la eliminación del componente social, corrompiendo la juventud moderna y postmoderna. La diversidad de formas de pensamiento, la nueva era con sus atenuantes esoterismo, neopaganismo, ocultismo, demonismo, brujería, magia, hechicería, y el culto a la “santa” muerte, son algunos de los métodos empleados o motivos que promueven su forma de proceder en la búsqueda personal y grupal, para destruir al prójimo, y por consiguiente a la humanidad.  

GRUPOS DE LA MUERTE, LEMA: “A CUALQUIER PRECIO”. ¿QUÉ PIENSA LA IGLESIA? 

La constitución pastoral Gaudium et spes, refiere que el hombre es un ser social que no puede vivir sin relacionarse con los demás.Los narcotraficantes y miembros de la delincuencia organizada son hombres que no conviven públicamente y muchos menos están insertados en la sociedad, pero interactúan entre quienes integran esos grupos criminales. 

¿Qué motiva a esos hombres para actuar violentamente contra su prójimo e ir en contra de las leyes del Estado? Sin duda, el pecado. Los lleva al imaginario personal -seducidos por la serpiente- de buscar el poder absoluto y la libertad incontrolable, desafiando de esta forma a Dios al intentar forzar su límite como criatura para ¡ser como dioses! Creen que su falta -porque no consideran sus acciones como pecados, ya que el pecado adquiere significado para quien cree en la existencia divina y lleva a la práctica su fe- son de índole personal sin repercusión pública, sin embargo, estos actos se propagan al orbe social, haciendo de este un estado caído en el pecado. Así, la hostilidad hacia el hermano, se enmarca en la alienación (en la separación del hombre de Dios, de los demás hombres y del mundo). Como este pecado es un acto personal que repercute en lo demás por ser una agresión directa al prójimo, se le considera y atribuye el carácter de pecado social. Estos integrantes de esas células de la muerte cometen pecado social por no respetar el derecho del prójimo a la vida, por ir en contra de su integridad física, contra su libertad, y contra los derechos de los ciudadanos. 

Estos grupos de la muerte obstaculizan, debilitan y generan un enorme retraso en el desarrollo de los pueblos, al actuar en contra del bien del prójimo por <<el afán de ganancia exclusiva, por una parte; y por otra, la sed de poder, con el propósito de imponer a los demás la propia voluntad. A cada una de estas actitudes podría añadirse, para caracterizarlas aún mejor, la expresión: “a cualquier precio”>>, referida por el Siervo de Dios Juan Pablo II en la Encíclica Sollicitudo rei sociales. 

Poder trabajar la tierra es un don que Dios concedió al hombre para obtener bienes materiales, sin embargo, no son exclusivos para unos pocos. Los capos pelean territorios, dinero, poder y fama, privilegiando sus intereses a costa del desarrollo personal y social de quienes trabajan por la plenitud del ser y no sólo el desarrollo económico. En el orden social, el uso común de los bienes, es la base que equilibra la convivencia entre las sociedades, una vez alterada resaltan los índices de criminalidad y corrupción. La propiedad y el comercio libre se encuentran subordinados a la justicia y caridad para que los bienes creados sean usados por todos los hombres y pueblos en forma equitativa. Para esto los acuerdos nacionales e internacionales mantienen un orden jurídico para determinar y especificar modos, límites y objeto de la forma en distribuir los bienes materiales y evitar la exclusión y explotación. 

Todos constatamos que las organizaciones criminales han creado todo un complejo logístico que ha hecho sudar sangre a militares, federales y policías municipales como estatales. Pero lo que usted no sabía con exactitud, es que existen más de 130 células de delincuencia organizada, según información publicada por el diario CRÓNICA emitida por la Sub-Procuraduría de Investigación Especializada contra la Delincuencia Organizada de México (SIEDO). [1] 

Las actuales rencillas entra narcotraficantes se están dando entre integrantes de aproximadamente 9 cárteles tales como el de: Colima; del Golfo; la “Familia”; Juárez; Milenio o conocido como “Los Valencia”; Oaxaca o del Istmo; Sinaloa o cártel del pacífico; de Tijuana; y los Zetas.  

De acuerdo a cifras emitidas por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y publicadas en www.sedena.gob.mx, en lo que va de la administración del actual Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, de 2006 al 22 de junio de este 2010, se han decomisado: 

1,812,171.034 KGS Mariguana. 

26,023.894      KGS Cocaína. 

401.222           KGS Heroína. 

13,047,959      Pastillas Psicotrópicas. 

131,740,353    Dólares Americanos. 

184,654,665    Moneda nacional. 

18,869             Personas detenidas. 

8,576               Personas detenidas (en lo que va del año). 

NARCO-ELECCIONES 

No conozco con exactitud si lo correcto es mencionar a las próximas elecciones como narco-elecciones, lo que sí que puedo referirlas como corrompidas por grupos organizados de delincuencia. 

Un ejemplo actual, es el asesinato de Rodolfo Torres Cantú (Candidato del PRI por Tamaulipas), hoy sustituido por su hermano Egidio Torres Cantú, muestra que con la presencia de la delincuencia organizada -mejor dicho, del crimen organizado- en estas elecciones y posiblemente en las presidenciales de 2012, será de una democracia idealista y no real, pues ya se demostró que quienes eligen al ganador no son los ciudadanos, sino los intereses de grupos ocultos, pero conocidos. La delincuencia organizada cambió de sede, de la calle ahora ocupa los penales. 

Michael Foucalt dijo: “La prisión es un instrumento de reclutamiento para el ejército de delincuentes…fracasa porque fabrica delincuentes”.* Director del Consejo de Analistas Católicos de México. 

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[1] http://www.cronica.com.mx/especial.php?id_tema=1254&id_nota=447994