Al trabajar con un grupo de personas: un determinado tema, emprender un proyecto, organizar alguna celebración, o dirigir una actividad, nos topamos con diferentes personalidades, intereses, razonamientos, actitudes y aptitudes en cada uno de ellos, algunos se mostrarán muy interesados en el tema que se esté trabajando, lo cual gracias a su participación y dedicación nos facilitará obtener excelentes resultados, otros podrán manifestarse como indiferentes, aburridos, desinteresados y quizá algunos otros dejarán ver su oposición y resistencia hacia: nuestro manejo del tema, al material que utilicemos, los objetivos que perseguimos o incluso a nuestra propia persona y definitivamente buscarán el momento preciso para obstaculizar nuestro trabajo y el desempeño del resto del grupo.
¿Podemos hacer algo para evitar que nuestro trabajo se vea interrumpido por las personas que se resisten al armonioso desarrollo del trabajo en grupo? ¿Existe alguna estrategia para facilitar el buen desarrollo del trabajo? ¿Qué podemos hacer para propiciar un mejor desempeño en nuestras sesiones de trabajo? ¿Acaso debemos evitar la presencia de quienes obstruyen nuestro buen desempeño y quedarnos solo con quienes nos resultan gratos?
Considerando que vivimos en sociedad, interactuamos comunitariamente y nos formamos día a día a través de todas esas interacciones sociales, nos resultaría inapropiado excluirnos o excluir a todo aquel que no nos resultara eficiente en el trabajo, por lo que lo ideal sería tener auxiliares en nuestro grupo: que nos apoyen en la organización de actividades, motivación y regulación de los demás integrantes. ¿Quiénes deben ser esos auxiliares? LOS LÍDERES DEL GRUPO, y ¿cómo saber quiénes son “los líderes” ¿son siempre personas que aportarán significativamente todo lo que esté a su alcance para obtener el resultado deseado?
Los líderes también se manejan de manera dual, encontraremos tanto LÍDERES POSITIVOS, como LÍDERES NEGATIVOS, pero siempre es igual de importante identificar a ambos tipos lo antes posible y hacerlos partícipes de las actividades a desarrollar, para que de este modo colaboren en el proceso que debemos llevar a cabo para lograr las metas establecidas previamente según sea el trabajo a realizar.
El líder POSITIVO: presta atención, se concentra en las actividades, participa activamente de manera propositiva, motiva a sus compañeros, organiza, dirige, cuestiona para mejorar, evalúa y se compromete, propicia un buen ambiente de convivencia.
El líder NEGATIVO: está atento a todo error que pueda observar para evidenciarlo, se queja de las actividades sin proponer alternativas, participa fuera de turno, interrumpe a los demás, se burla de los comentarios o acciones de otros, desmotiva a los demás, causa un ambiente tenso con su falta de responsabilidad, quejas y continuas dificultades.
Por las características antes señaladas, es de suma importancia tener a ambos líderes como apoyo, el apoyo del líder negativo nos servirá porque al hacerlo partícipe de lo que deseamos obtener evitaremos que realice las acciones negativas y las comenzará a remplazar por positivas, lo que facilitará el trabajo a realizar.
El apoyo del líder positivo, por sí es un beneficio a nuestro trabajo, pues de este modo permitiremos que el grupo tenga a más de un responsable para cuidar el desarrollo de las actividades, desvaneciendo al mismo tiempo las participaciones negativas que nos causaría conflictos, retrasos y obstrucciones.
Trabajando en equipo y en comunidad lograremos un mejor resultado.
*Colaboradora de CACM


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