Diariosinsecretos.com/ Puebla/ México.- La vida de Juan Carlos, era de ensueño. Conoció a Karla, una preparatoriana de 16 años, que al igual que él iniciaron curso el año pasado, y de la cual se enamoró. Todo su tiempo vivía para ella. El amor de sus padres y el afecto de sus amigos y amigas pasaron a segundo término. Es más llegó a olvidarse que existían.  

Karla, una jovencita de pelo castaño, ojos cafés claros y singular simpatía, era todo para él. Creía haber encontrado la pareja ideal, el amor de su vida. El haberla conquistado fue todo un reto. Cambiarse de peinado, vestirse como el artista del momento, cuidar el aseo personal y adquirir loción de marca, fue parte de ello, amén de haberse pasado horas y horas presentándose frente al espejo para perfeccionar los gestos en el hablar, el modo de caminar, de sonreír. 

El día más feliz de su vida fue cuando cumplió 17 años, cuando Karla le dio el sí, al salir de clases. Fue  su mejor regalo. Y de ahí en adelante, se sentía el hombre más feliz sobre la tierra. Solo pensaba en estudiar con ella, el que ambos fueran al cine o al  “antro”; el pasar horas frente al televisor comiendo palomitas. 5 meses después, Juan Carlos, entró en depresión, nada le llenaba, al llegar de la escuela se recluía en su recámara y para colmo de males, le fue mal en los exámenes,  el mundo se le vino encima.  

La causa de ese mal, fue que Karla, le dijo que daba por terminada su relación porque había conocido a otro chico, de un nivel escolar superior. 

Acostado en su cama, boca arriba, con el celular en mano, esperaba la llamada de su amada, que nunca llegó. Recordaba el momento en que la conoció al entrar por primera vez al salón de clases y donde las miradas se ambos se encontraron y sonrieron. Y se preguntaba una a otra vez ¿En qué fallé? ¿Por qué Karla terminó conmigo? Eso lo llevó a sentirse sólo, a creer que no valía nada y que su vida no tenía sentido.     

“¿Y qué pasa? me alejé de mis amigos, de mi familia, viviendo sólo para ti.  Te convertí en mi centro y no te culpo de eso, lo di todo y tu nada,  me repetías que me querías pero  tu actitud demostraba lo contrario. Te expresaba mis sueños e inquietudes y tú permanecías callada, alejada. Creía que algo andaba mal, y para agradarte me entregue cada vez más a ti, pero las cosas empeoraron, te di mi tiempo, todo mi tiempo  y mis mejores momentos”. 

“Y es hasta ahora que mi cabeza comienza a volar, triste, impotente, inconsolable, desesperado me acuesto de nuevo a pensar como lo haré, y aunque parezca tonto no dejo de tomar nota  para que en mi ausencia no se culpe a nadie de lo que solo yo seré responsable.  Me canse de creer en ti que eras mi vida, por eso he decidido no volver a decir nunca más, quiero que entiendas que todo lo  hice por ti, y que sin ti para qué quiero vivir”. 

“Yo estaba ahí, pero no estaba en ningún lado,  el aire que al principio respiraba endulzado con tu perfume poco a poco se amargaba a cada bocanada. Mientras hablabas cada pausa que dabas me fortalecía la esperanza de que recapacitaras y que con un beso tiernamente me dijeras, no pasa nada. Y realmente, no pasó nada, mi corazón no quería aceptar mi realidad”.  

“Abrí los ojos sin saber con precisión donde estaba, sentí mi mano derecha amorosamente sostenida, tardé unos minutos en poder percatarme que era mi madre quién lloraba y repetía mi nombre y me decía cuanto me amaba. Vagamente recordé el momento en que subí a la parte alta de la casa. Después la velocidad con la que el aire rozaba mi cara, por unos segundos sentí que volaba y después, después no recordaría  más”. 

Mi madre preguntaba ¿porqué, porqué lo hiciste?, y yo apenado solo cerraba los ojos. Si hubiese podido me hubiese escondido, pero me di cuenta que no podía moverme, en ese instante entró el doctor a revisar mi estado de salud, el cual estaba estable, y le di gracias a Dios por el milagro de la vida.  

Postrado en la cama del hospital, rodeado de sus padres y sus dos hermanos, a quienes había relegado de su vida, daría gracias a Dios por vivir, y comprendió quienes realmente lo amaban. 

El amor es desinteresado, compartido, el amor, valora el esfuerzo del otro, acompaña al otro, sufre por el otro, cuando no es así, falla el amor de uno, y es cuando se debe cerrar la página y decidirse a buscar otro horizonte, siempre en busca de la felicidad, nunca herirnos, no es la mejor solución. Para amar a otro, primero hay que amarse uno, a prender a valorarse, a quererse, porque solo así serás capaz de amarte y exigir ser amado.   

Lo sucedido a Juan Carlos, un poblano que había encontrado la verdadera felicidad, le pasa a otros jóvenes mujeres y hombres, que no saben lo que es realmente amar, viven el momento, pero no se detienen a reflexionar acerca de lo que es el valor de la vida, de lo importante y trascendente del afecto y el amor que une a la familia, y de lo que es el verdadero amor de pareja, o el amor que se tiene al  estudio, el trabajo, o al deporte.    

El amor de pareja es algo que se alcanza con dedicación, pasando varias etapas, dándose paso a paso, siempre compartido, pero cuando se encuentran atravesando por la primera de ellas y les llena de satisfacciones, se sienten soñados,  creen estar enamorados, todos sus problemas se esfuman, sienten mariposas en el estómago y sólo quieren estar con esa persona que los hace sentir bien y seguros, y  confunden el amor con algo que está muy lejos de serlo,  porque amar es algo mucho más que llenar nuestra necesidad de compañía, de que la otra persona nos hable al oído, o de tener alguna relación sexual. 

La carta de Juan Carlos, enviada a la agrupación “Jóvenes Contigo” y relatada por el cantautor Josué, estremeció a los estudiantes de secundarias y preparatorias y universidades que abarrotaron el auditorio municipal de Huejotzingo.       

En su ponencia “Los amores de mi vida” Josué a través de canciones de su autoría, como “Dale Valor a tu Vida” “Dime que sí” “Si tú me miras” y “Un campeón de Corazón” le transmitió a los jóvenes el valor de la  vida, de la familia, de lo que es el amor, de lo que se pierde cuando no se sabe amar.  Y lo principal, hubo el compromiso de chicas y chicos de ser campeones de su propia vida.      

La advertencia, a los jóvenes, fue: “Te puedes perder a ti mismo porque te estás engañando, porque tarde o temprano la realidad se te enfrenta, no puedes mentirte eternamente. El amor no es como en las películas o como en los cuentos de hadas, que se enamoran y son felices para siempre, si no que es un compromiso, es decir, la voluntad de amar a otra persona. ¿Y qué es la voluntad de amar a otra persona? Es conocer y aceptar la realidad de la otra persona, mostrar tu propia realidad incluidos tus defectos,  para unir esfuerzos en un plan de vida común. ¡¡¡A verdad!!!” 

“Amar no es algo que sale de la nada,  es un constante aprendizaje. Porque al principio decimos ¡“Somos el uno para el otro!, ¡somos uno mismo!, pero eso si chiquitos se bajan de su nube y se dan cuenta que la chica se depila las piernas, que a él, le huelen los pies, que ella tiene mal aliento y  todavía si sobrepasan esto aparecen otros síntomas; ella tiene un humor de los mil demonios, el es impuntual, y para colmo comienzan las peleas por ver quien lleva el control de la relación. Por eso hay que empezar a amarnos a nosotros mismos, a darle el valor a nuestra vida y aprender a sabernos dar a los demás, con un amor ordenado, aquel que construye tu  vida, no el que la daña, ni el que la aniquila”. 

Fue impactante ver a cientos de jóvenes bailar, reír y abrazarse en diversos momentos, y que también maestros y autoridades se involucraran en el desarrollo del evento que resultó todo un éxito, estuvo presente el periódico digital diariosinsecretos.com, comprometido con la difusión de los valores entre la niñez y la juventud, para generar una corriente que enaltezca el valor de la vida y que aparte a las nuevas generaciones de las adicciones. Los esquetch del comediante “Greco”, y la presentación de animales del zoológico Africam, dieron realce a este evento que resultó todo un éxito.           

El foro de valores contó con la participación de la filósofa Angélica, quien al abordar el tema “Rompiendo Cadenas” invitó a las chavas y chavos a no recurrir a las drogas ni a cualquier otro tipo de adicciones, como medio para tratar de escapar de los problemas.  

En su oportunidad el escritor Japhet Bravo, en su conferencia “No corras Solo” motivó a los jóvenes a ir en busca de sus padres, de sus maestros, de los verdaderos amigos. 

Planteó que cuando se es joven y se está en busca de la propia personalidad, se cree que uno no cuenta con el respaldo de quienes nos dicen amar, se sienten incomprendidos  y se toman decisiones equivocadas. “Si volteas y analizas tu vida, verás que si hay alguien que te quiere y te ama, pero que sólo falta que te decidas a contarle tus problemas, tus anhelos, porque tú vales mucho, muchísimo, solo abre tu corazón y verás el amor que te rodea”.     

El evento congregó a instituciones como  la Universidad del Desarrollo de Puebla -UNIDES- , Héroes 5 de Mayo, Colegio María Goretti, instituto de Estudios Superiores y tecnológicos, Centro escolar Profesor Enrique Martínez Márquez, Bachillerato Adolfo López Mateos, Universidad Tecnológica de Huejotzingo -UTH- Secundaria Maximino Avila Camacho y Secundaria Plutarco Elías Calles. 

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