EL DRAMA MUNDIAL Y NACIONAL DE LOS NIÑOS.- Uno de los signos más evidentes de la descomposición social de nuestro tiempo lo constituye, sin lugar a dudas, el impresionante grado de violencia infligido contra los niños.
Por Jaime Duarte / Acerca del autor: Maestro en Ingeniería en Imagen Pública, profesor de Opinión Pública, autor de Nueva Era vs Buena Nueva, y Consultor en Imagen y Reputación.
“Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe. Pero el que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y le hundan en lo profundo del mar” (Mt. 18, 5-6).
Uno de los signos más evidentes de la descomposición social de nuestro tiempo lo constituye, sin lugar a dudas, el impresionante grado de violencia infligido contra los niños. La realidad nos ha venido mostrando en la última década, de manera “silenciosamente” cruda, que en varias regiones del mundo su situación se ha vuelto muy difícil y terriblemente dolorosa.
Así, es posible encontrar en cualquiera de sus ámbitos y etapas de desarrollo, que este “tesoro precioso pero vulnerable” como lo llamó Juan Pablo II, ha sido víctima de flagrantes violaciones a sus derechos humanos y, por ende, a su dignidad humana[1].
Por ejemplo, en materia de educación, cifras oficiales del Banco Mundial revelan que en el planeta existen 125 millones de infantes que carecen de instrucción primaria, con las sabidas implicaciones que eso conlleva[2]. Asimismo, cerca de 70 millones de niños están sin escolarizar.
[3] Respecto a su desarrollo social, 600 millones viven en situación de pobreza; 150 millones viven en la calle, de los cuales 40 millones viven en América Latina (según registros entre 1995 y 1998). De igual modo, de los mil millones de niños que hay en el mundo entre los diez y 18 años de edad, el 85% vive en países no desarrollados[4].
Otro dato preocupante es el de que 15 millones de bebés nacen cada año de madres menores de edad. (Curiosamente se tiene que más de 50 millones de niños no se inscriben en los registros oficiales al nacer, es decir, se les priva de su derecho básico e inalienable a ser reconocidos como ciudadanos).[5]
Mas la escasez de niños comienza también a ser un problema sociopolítico y demográfico en algunas naciones desarrolladas, como Alemania, ante la caída de la tasa de natalidad –una de las más bajas de Europa, con una medida de 1.37 hijos por mujer, frente a la de Suecia de 1.75 y de Reino Unido de 1.74—. Las estadísticas indican que el país tiene la proporción más alta del mundo de mujeres sin hijos: 30% según la Unión Europea.[6]
En cuestión laboral, 250 millones, entre los 5 y 14 años, son víctimas de la explotación; un niño de cada ocho, alrededor de 179 millones en todo el mundo, realiza un trabajo peligroso[7]. Asimismo, 8.4 millones se ven obligados a realizar actividades tales como: trabajo forzado, prostitución, pornografía y esclavitud, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT)[8]. En este último punto, tenemos que 20 millones de niños, tan solo en Asia Meridional, son entregados por sus propios padres como esclavos[9].
En el ámbito de la seguridad la situación no dista tampoco de ser la mejor; al contrario, nos encontramos cifras igualmente espeluznantes principalmente sobre el abuso sexual del que son objeto: 15 millones de infantes se suman anualmente al mercado internacional de la explotación sexual, dato que se incrementa en un millón 825 mil debido al robo y plagio para prostituirlos[10] (nada más en Guatemala, entre mil y mil quinientos bebés y niños son objeto de tráfico con la finalidad de ser adoptados por parejas en Estados Unidos y Europa)[11]. Otras fuentes indican que cada año aproximadamente 4 millones de mujeres y niñas son compradas y vendidas en el mundo para prostituirlas, como esclavos o para casarse.
[12] En este sentido, el gobierno de Estados Unidos ha detectado la existencia de más de 100 mil páginas electrónicas involucradas directa e indirectamente en la distribución de pornografía infantil. Es este uno de los negocios más redituables para el crimen internacional, apenas abajo del narcotráfico, con ganancias de entre siete mil y 12 mil millones de dólares anuales, según la UNICEF y la Agencia Central de Inteligencia (CIA)[13]. Al respecto, en Brasil, 50 mil niños y adolescentes son víctimas de dichos abusos[14].
En el caso de México, el llamado “turismo sexual” alcanza la cifra de 16 mil menores y el país ocupa, según la UNICEF, el sexto lugar en prostitución infantil en América Latina[15] pero el segundo lugar mundial en pornografía infantil.[16] Según cifras policíacas, 120 menores son robados diariamente en México para prostituirlos, 43 mil 800 al año, y 130 mil pequeñines han desaparecido durante los últimos seis años[17].
De hecho, la Secretaría de Relaciones Exteriores repatrió en 2002 a 5 mil 790 niños, sustraídos ilegalmente del territorio nacional. En 2005, datos de Naciones Unidas y de la Universidad Autónoma Metropolitana indicaban que más de 5 mil menores estaban dedicados al comercio sexual; el investigador Erick Gómez Tagle apuntó que la mitad de los 160 mil “niños de la calle”, de los cuales hay más de 20 mil en el Distrito Federal, han sido incorporados a este monstruoso negocio.[18]
A propósito del por qué hay tantos “niños de la calle”, algunos datos del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) indican que se debe a la violencia en casa, es decir, a que el 45% de estos escapó para librarse de los golpes en el hogar. Las injurias contra los menores, indica la institución, van desde maltratos físicos (32% de los casos) hasta omisión de cuidados (23%); el resto, un 45%, sufren de agresiones múltiples como el abuso sexual: entre 1997 y 2003, cerca de 21 menores fueron violados cada día del año; cada dos días es asesinado un niño y cada tres días un bebé es abandonado en alguna calle de la capital mexicana. Nuestro país destina anualmente 92 mil millones de pesos en gastos generados por la violencia física y sexual.[19]
¿Puede creerlo? Con relación al rubro de la salud, existen también datos importantes. Por ejemplo, tenemos que 11 millones de niños menores de cinco años mueren desgraciadamente cada año por causas susceptibles de prevención[20] (en México, cada día mueren 97 antes del año).[21] En 2002, la ONU preveía que la suma de los padecimientos del SIDA, paludismo o tuberculosis, producirían ¡alrededor de 500 millones de nuevos enfermos por año y al menos 6 millones de muertes en el orbe![22]
Sin embargo, igualmente reveladores son los números relativos al SIDA, pues encontramos que 13 millones de niños quedaron huérfanos a causa de ésta enfermedad y cada día dos mil niños menores de 15 años son contagiados con el VIH. Así, aproximadamente 1.4 millones están contagiados actualmente, y 4.3 millones han muerto desde que se desató la epidemia. Sobre el paludismo, ésta mata a un niño o niña en alguna parte del mundo cada 30 segundos.
Por otra parte, 200 millones sufren malnutrición crónica, de acuerdo con la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO),[23] y la cuarta parte de la población mundial infantil está desnutrida. De igual forma, el avance de la obesidad en los niños se ha vuelto una “epidemia” en los países industrializados, con graves consecuencias como la aparición de enfermedades exclusivas de los adultos.
“Cuando la obesidad se inicia entre los seis meses y siete años de vida el porcentaje de los que seguirán siendo obesos en la edad adulta es de hasta el 40%, mientras que para los que comenzaron entre los 10 y 13 años, las probabilidades serán del 70%”, indica un reporte.[24] Y, finalmente, en materia bélica, 35 millones tuvieron que desplazarse dentro de sus países o refugiarse en el extranjero; 2 millones de niños murieron a causa de conflictos armados entre 1990 y 2000, seis millones sufrieron heridas o quedaron impedidos y 12 millones perdieron su hogar, según informó la UNICEF[25].
De igual forma, es realmente preocupante observar que de acuerdo con la Organización de Naciones Unidas (ONU), 300 mil niños y niñas, quienes no sobrepasan los 14 años de edad, participan de manera activa en conflictos armados en 35 países;[26] en 2007, dicho organismo fijo la cifra en 250 mil, reclutados para tal propósito en África, Asia y Suramérica,[27] pero específicamente en Chechenia, Nepal y Colombia.
Tan sólo en éste país, existen 14 mil “niños soldado” –chicos y chicas, incluso menores de 10 años— reclutados en los grupos armados paramilitares y armados (como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC). Hay fuentes que señalan que el 30% de los combatientes del Partido Comunista de Nepal está integrado por niños. En Irak, antes de la invasión de Estados Unidos, desde 1991 al menos 23 mil menores entre los 12 y 17 años recibieron programas de adiestramiento militar del ejército “Juventud de Saddam”[28].
En febrero de 2007, por primera vez en la historia, 58 países se comprometieron en los denominados “Principios de París”, a tomar medidas al respecto. No obstante, hace falta, como vemos, mayor compromiso político de los gobiernos en la solución de este y otras cuestiones apremiantes.
Por fortuna, han sido las fundaciones y asociaciones civiles, de muy diversa índole, las que han tomado la iniciativa al respecto. Sin embargo, en la carrera por el rescate de la infancia, el silencio complaciente de las autoridades, la indiferencia y la consciencia “anestesiada” ciudadanas, sumadas a las devastadoras acciones de las organizaciones delictivas, como al asesinato sistemático de bebés con el aborto y rituales satánicos, llevan hasta ahora la delantera.
Esperamos que este breve, pero representativo panorama, nos ayude a comprender mejor la dimensión de la impresionante magnitud del problema y nos motive a emprender acciones personales, públicas y organizadas a favor de la niñez, si queremos salvaguardar aún el futuro de la humanidad y, claro, de nuestros hijos.
[1] Recomiendo consultar el informe “Estado Mundial de la Infancia 2007” de la Organización de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el cual nos brinda, región por región, un panorama más detallado de la problemática que se aborda. Véase: http://www.unicef.org/spanish/sowc07/
[2] Declaración de James D. Wolfensohn, por entonces presidente del Banco Mundial, en conferencia de prensa en Washington. La Jornada, 22 de abril de 2002.
[3] El Mercurio Digital, 20 noviembre 2007.
[4] Datos proporcionados por la Unidad de Análisis Político y Prospectivo del diario El Financiero, 13 de mayo de 2000.
[5] Milenio Diario, 15 diciembre 2005.
[6] Milenio Diario, 28 enero 2008.
[7] Según reporte de la OIT publicado en mayo de 2002. El organismo evalúa los días 12 de junio, de cada año, el tema del trabajo infantil. Milenio Diario, 04 de junio de 2002.
[8] El Sol de México, 18 de noviembre de 2002.
[9] El Financiero, 13 de mayo de 2000.
[10] Así lo aseguró la senadora Emilia Patricia Gómez Bravo. Milenio Diario, 10 de marzo de 2002.
[11] La Crónica de Hoy, 13 octubre 2005
[12] Ibidem.
[13] Detrás de la Noticia, No. 89, 16 de febrero de 2002.
[14] Así se asienta en un estudio del Ministerio de Justicia de Brasil, divulgado por la prensa local. La Crónica de Hoy, 15 de julio de 2000.
[15] El Heraldo de México, 21 de julio de 2003. Asimismo, este organismo indica en su documento “Fin a la explotación de Niños”, publicado en 2003, que más de 1.2 millones de niños y adolescentes menores de 18 años son arrebatados de sus hogares, lo que genera un comercio de unos 8,500 millones de euros anuales.
[16] Milenio Diario, 10 agosto 2007.
[17] De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública Federal y la Unidad Especializada contra la Delincuencia Organizada (UEDO) de la Procuraduría General de la República (PGR). Milenio Diario, 2 de julio de 2002. Reforma, 11 de agosto de 2002. Noticiero “Monitor de la Tarde”, Radio Red, 13:06 Hrs., 6 de agosto de 2002.
[18] Consúltese el estudio de Gómez Tagle: “La explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes”, citado en La Crónica de Hoy, 13 octubre 2005.
[19] Milenio Diario, 4 octubre 2006.
[20] Informe Anual “Estado Mundial de la Infancia 2001”, de la UNICEF.
[21] Milenio Diario, 23 noviembre 2006.
[22] Milenio Diario, 24 abril 2002.
[23] Cifras emanadas durante la Conferencia Habitat II, organizada por la FAO en Estambul, en 1996.
[24] El Nuevo Día, 11 febrero 2008.
[25] Según el documento “Un mundo apropiado para los niños”, de la ONU. La Jornada, 6 de mayo de 2002.
[26] Así lo estima la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Mary Robinson. Milenio Diario, 13 de febrero de 2002.
[27] Milenio Diario, 6 de febrero de 2007.
[28] Agencia Zenit, 12 de febrero de 2003. Se puede consultar información adicional en la página: www.child-soldiers.org


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