Lejos de los llamados “cursos por correspondencia”, surgidos en el siglo XVIII, hoy la educación a distancia ha tomado una presencia importante en todos los niveles y campos del sistema educativo a nivel mundial, y aunque poco se sabe acerca de esta modalidad, los resultados y la efectividad de estos programas son muestra clara de que la institución educativa no es el único canal mediante el cual podemos adquirir el conocimiento.

Diferentes acepciones se le han dado a este tipo de enseñanza, desde educación el línea, a distancia, mediada por computadora e incluso educación virtual, pero su importancia radica principalmente en la flexibilidad que no tienen los programas educativos convencionales, y esto sin duda, la convierte en una educación “sin fronteras”, que va más allá de resolver los problemas de tiempo o espacio, como señaló el Maestro Manuel Moreno Castañeda, ex Rector del Sistema de Universidad Virtual de la Universidad de Guadalajara, en el marco del XV Encuentro de Educación a Distancia realizado en esa ciudad en diciembre pasado,”Todas esas diferencias que tienen que ver con la edad, con la marginación, con la lejanía, con la no coincidencia en los tiempos, yo creo que esas peculiaridades es lo que yo diría las diferencias de la educación a distancia, por eso yo no lo veo como algo distinto y yo creo que con el tiempo ya no vamos a hablar de que hay alumnos en una modalidad o en otra, yo creo que con el tiempo todos los alumnos deben de aprovechar todas las modalidades y tener una gran diversidad y ambientes de aprendizaje y según sus requerimientos, según sus condiciones por ahí tomarlo.”

Sin embargo, en México aún hay desinformación y mucha gente desconoce los alcances que tiene este tipo de educación, lo cual conlleva a la desconfianza que existe al tomar un curso a distancia, en donde se considera si va a ser efectivo, si vamos a aprender mejor, si es de buena calidad, es decir, cuestionamientos lógicos y diferentes concepciones que desde luego se deben tomar en cuenta, pero también debemos considerar nuestras necesidades inmediatas de aprendizaje, nuestro compromiso y nuestra autodisciplina. Además, no se debe mal entender estas concepciones y pensar que una modalidad sustituye a la otra, puesto que la educación es una sola y para su realización se pueden adoptar diversas modalidades y estas deben combinarse de manera óptima, dejando a un lado los enfoques de tratar de sustituir una educación por otra.

Paradójicamente a estas acepciones, el Maestro Alberto Moreno Bonett, catedrático de la UNAM, comenta: “Si nos damos cuenta que en Corea más del 90% de la población en edad adecuada lleva estudios profesionales y en México sólo el 20%, si queremos nosotros incrementar un 10%, va a ser imposible crear espacios físicos, aulas, etcétera, para dar educación presencial; necesariamente tenemos que generar como nueva alternativa la llamada educación virtual…” y así concluye: “Esta modalidad no viene a sustituir a la presencial, viene a cubrir una necesidad ineludible, queremos mejorar hay que incrementar grandemente el número de estudiantes que puedan acceder a la educación superior, ¿cómo?, no podemos construir edificios, ni instalaciones, entremos de lleno a la educación en línea. Espero que el nuevo régimen se de cuenta de ello y sus legisladores que no confundan el recinto en el que están con un pugilato y se dediquen a resolver los problemas que nos atañen y uno de ellos fundamental es la educación, y la educación superior absolutamente relevante.”

Por ello, en nuestro país existe una gran necesidad de ampliar los espacios educativos a distancia y considerar que se pueden resolver muchos problemas que tenemos actualmente, por ejemplo, las comunidades alejadas que no tienen acceso a una educación superior, la gente que trabaja y que no tiene tiempo de asistir a una institución educativa, las empresas que requieren preparar a su personal en menos tiempo y sin descuidar sus labores, además, no sólo crear posibilidades de desarrollo a los estudiantes, sino también nuevos campos de trabajo en diferentes áreas, tutores, comunicólogos, diseñadores gráficos, ingenieros, es decir, un trabajo en conjunto que pueda contribuir a una mejor manera de acceder al conocimiento.

En este sentido, la educación virtual surge en un momento clave en el que se tuvo la confianza, se trabajó, se reguló, se obtuvo éxito, y se extendió, hoy el mundo está entendiendo que no es algo nuevo y que precisamente ese respaldo de investigaciones, propuestas, ejercicio práctico, cobertura y calidad, es lo que la hace innovadora, lo que sucede es que apenas “estamos empezando a conocerla”.