Han muerto dos auténticos Caballeros, de carne y hueso, no de literatura ni fantásticos, sino Caballeros profesos de una Orden de Caballería, Militar y Hospitalaria. Uno murió en México el 5 de febrero, y el otro en Roma dos días después. Para los funerales, y para así ser sepultados, sus cuerpos fueron revestidos con sus […]

